-- LA NARANJA ETERNA --

"¿Qué hay de mí? ¿Dónde entro en todo esto? ¿Soy un animal, o un perro? ¿No soy más que una naranja mecánica?"
La naranja mecánica, Anthony Burgess, 1962.

Una naranja mecánica. Por fuera de apariencia fresca, joven y jugosa, pero por dentro llena de chips manidos a los que alguien externo programa. Así se siente el Alex de Burguess, explorando la expresión de manipulación violenta que recibe en sociedad, y su rebelión positiva final frente a ello (en el libro abandona la ultraviolencia por una vida familiar). Posteriormente, Kubrick fue el creador de la magnífica obra fílmica basada en este libro. En su versión, el protagonista no muestra signos de arrepentimiento, quedando patente un final ácido y crítico con la violencia personal libre (encarnada en Alex), y a la vez la manipulación violenta a la que es sometido por parte de la sociedad.
La obra de Kubrick ha causado múltiples controversias y estudios, rechazos y alabanzas. La naranja mecánica se conforma como una película extremadamente violenta, que por ello resulta muy áspera de ver, pero al fin y al cabo, los propósitos del autor no eran más que mostrar aquello que vemos… esa parte del ser humano que rechazamos, que ocultamos y que intentamos evadir: la violencia en su más puro estado.
El maestro no sólo juega con un increíble texto como es el de Burguess, sino que pone en pie toda una imaginería digna de un gran creador visual para recrearnos ese futuro incierto en el que se desarrolla la historia y los personajes. Nos muestra una visión futurista palpablemente influenciada en el “pop art” de aquellos años (véase Andy Warhol). Según Riego Cue, la "profecía visual" que nos hacen las imágenes de la película es la de una época en la que el arte erótico ha pasado a ser de consumo de masas, desde el pene gigante que tiene en su casa la mujer de los gatos ("No toques eso", le dice a Alex, "es una obra de arte muy valiosa”),

Rocking Machine
“The rocking machine”, la escultura con forma de pene realizada por Makkink, es uno de los iconos clave en la película.

hasta los cuatro Cristos desnudos danzantes que hay en la habitación de Alex, obras ambas de dos escultores holandeses, los hermanos Makkink.

Christ Unlimited
“Christ Unlimited”, también de los hermanos Makkink. Ambas esculturas estuvieron diseñadas específicamente por encargo de Kubrick para La naranja mecánica.

O los numerosos cuadros que adornan los interiores de las casas mostradas, también de tema erótico, entre los que hay alguno de la propia esposa de Kubrick, Christiane, una reconocida pintora.

Fotograma
Una gran fotografía que nos muestra el plano escénico tan erótico y visual. Detrás de la ya citada escultura de Makkink, encontramos una explícita pintura posiblemente de Christianne Kubrick. Al lado, Alex aparece ataviado con el singular calzoncillo que resalta de nuevo el órgano sexual en escena.

O el mismo decorado del bar Korova, donde las mesas son estatuas de mujeres desnudas a cuatro patas y boca arriba, obra de la escultora Liz Jones, que en 2001 había diseñado la figura del Hijo de las Estrellas. Asimismo, como grifos se utilizaban esculturas de mujeres arrodilladas que manaban Leche Plus por los pezones (por cierto, la leche -auténtica- se cuajaba con el calor de los focos y había que cambiarla cada hora). En realidad, Kubrick deseaba utilizar los diseños del artista "pop" Allen Jones (las mesas eran mujeres con indumentaria sadomasoquista, a cuatro patas y boca abajo), pero no pudo llegar a un acuerdo económico con él.

mesas
A la izquierda, un fotograma de la película en el que aparece una mesa del Korova milk bar realizada por Liz Jones. A la derecha, varias obras del escultor Allen Jones. La utilización del sexo como arte en ambas obras es muy singular y a la vez parecida.

Hay que decir que Kubrick no sólo se vale del arte de los años 60/70 para recrear el ambiente futurístico de la película, sino que con él va conformando el estado anímico de los personajes, en especial del protagonista. Así, por ejemplo, las esculturas e imágenes con forma fálica se representan en los momentos en los que Alex se siente libre y verdadero, en cambio cuando ingresa en el programa de reinserción social estas figuras desaparecen, haciendo así una metáfora de la pérdida de su yo más interior.
Mención especial merece la música utilizada en la película. Con gran maestría, Kubrick introduce fragmentos sonoros de artistas clásicos en los momentos de más álgida violencia o contenido sexual. Así, se logra un contraste enriquecedor entre algo tan exquisito como el arte musical clásico, y el más bajo instinto humano. Como afirman en la revista Miradas de cine, la pasión de Alex por la música clásica, centrada en el film, en un entusiasmo casi esquizofrénico por Ludwig Van Bethoven, da pie a Kubrick para plagar el film de obras de Bethoven, Rossini, Purcell y otros autores clásicos, componiendo así una banda sonora estupenda para el film. El director siguiendo su estilo osado e innovador, introduce en la película arreglos de estas composiciones musicales con sintetizador, ofreciendo una singular composición. Junto a las obras clásicas, cabe destacar la utilización de la famosa Singin' in the Rain de Arthur Freed y Nacio Herb Brown en varias escenas clave del film.
Bien, hemos hablado de decorado artístico tanto en pintura y escultura, así como ambiental en cuanto a música se refiere. Pero no hemos de olvidar la importancia del mobiliario. Según explica el diseñador industrial Jaime Gutiérrez Lega, “el minimalismo y toda su producción incluyendo los muebles, tienen su origen en La naranja mecánica (que en su momento fue futurista) y lo mismo sucedió con otra película anterior llamada 2001 Odisea al espacio (1968). Ambas causaron gran impresión e influyeron en su momento con sus propuestas. Hoy todo eso dejó de ser un acercamiento al futuro y se volvió realidad y además, moda.”
Y así es. Un claro ejemplo lo encontramos en el diseño de interior realizado para uno de los locales de copas más originales de Madrid: Cool. La influencia kubrickiana la expresa claramente el autor del diseño, Tomás Alía, uno de los interioristas más populares de España: “Cool está inspirado en la película La naranja mecánica, líneas sinuosas, locas, excesivas, formas geométricas y trepidantes, guiños... llenan todo el espacio, combinado con el efecto de la iluminación. Toda la sala se invade de luz, una luz que cambia de tonalidades, pasa por un violeta, un fucsia hasta un amarillo, pero todo de manera gradual.”

cool
La sala Cool de Madrid se ve altamente influenciada por el diseño psicodélico de La naranja mecánica.

Queda patente con esto que La naranja mecánica no es ya una película en la que el director haya exprimido el arte de vanguardia para realzar su obra, sino que el mismo film se ha convertido de por sí en arte y modelo visual a seguir, influenciando en la actualidad e imponiéndose como obra que marca un antes y un después en la estética.

Pero no sólo esta película ha influido en sectores tan elitistas como el diseño interior o la moda, sino que también en el arte más underground y popular ha hecho mella. Así podemos ver posters cómicos emulando la carátula del film, o pegatinas con el logotipo de Alex con su sombrero y su característico ojo maquillado.

alien poster
En estas dos imágenes se puede apreciar la influencia a nivel popular que ha tenido la película, convirtiéndose en un icono muy recurrente en nuestra época.

Por tanto, podemos afirmar que las obras de Kubrick, de incalculable valor estético, conforman por sí solas arte en mayúsculas, tanto en calidad narrativa como compositiva, y que se ha posicionado como uno de los grandes en la historia del cine, perdurando en el tiempo y transformando a la sociedad actual. ▌

Shenka.-

Direcciones relacionadas:

Cine y música: Stanley Kubrick (2) La naranja mecánica, por Ángel Riego Cue. Revista electrónica Filomúsica, número 23. Diciembre 2001.
http://www.filomusica.com/filo23/riego.html

La naranja mecánica (1971). Revista electrónica Miradas de cine, número 10. Año 2003.
http://www.miradas.net/estudios/2003/01_skubrick/lanaranjamecanica.html

En términos de términos… La confusión de los “ismos”, por Alexandra Colorado Castro.
Revista electrónica El mueble y la madera.
http://www.revista-mm.com/rev44/art8.htm

Entrevista a Tomás Alía en la revista electrónica Waydecoracion. Noviembre 2001.
http://www.waydecoracion.net/rootes/opinionitendenze_inter_824.htm