Mercé es un cruce entre Amelie, Billy Corgan y los años 70. Es prácticamente imprevisible, un bicho de ojos claros, pelo moreno y labios rojos.
Tan pronto te canta una canción en grito (literalmente), como que baila sin música. Está loca, sí. Asusta un poco... Una auténtica desequilibrada. Pero con encanto, según el que mire.

Le encanta llamar la atención. Alguna vez que otra la he visto disfrazada para ir a la Universidad. Recuerdo un día vino con alitas de ángel en la espalda, u otro vestida de japonesa, con un vestido de terciopelo.
También usa sombreros de ala ancha, y gafas de sol grandes.

Ahora le ha dado por ir en bici hasta la Uni. Una bicicleta con una cesta en la parte delantera, creo recordar. Para pedalear, usa unas botas para la lluvia amarillas, de esas de plástico brillante.

Es, toda ella, un auténtico personaje. Por eso no suele gustar. Resulta artificial, histriónica, ininteligible. Parece como si la hubieran sacado de una serie de televisión, o una peli, y no quedara nada de humano y cotidiano en ella.

Dicen que las personas que necesitan tanta atención externa es porque se valoran poco. Proyectan una máscara de lo que les gustaría ser para obtener atención de los demás.
En ella, no tengo ni idea de si esto es cierto. Jamás tuve el valor de acercarme lo suficiente para comprobarlo. Su propia personalidad me lo impide, jaja.