Cuando leí una reseña sobre esta película hace tiempo, me llené de ilusión. A sangre fría fue uno de los libros que más me ha impactado en la vida, tan diferente y rompedor para su época que marcó historia y un modo nuevo de escribir, combinando las técnicas del periodismo con las narrativas de la novela.

Truman Capote escogió una noticia que vio en un periódico del día: una familia de un pueblo de Kansas ha sido asesinada brutalmente. La madre, el hijo menor y la hija mayor mediante escopetazos en la cara (los cadáveres fueron encontrados cada uno en su cama respectivamente), y el padre degollado, en el garaje de la casa.

Bien, vamos a dejar el libro a parte (el que quiera más información que consulte el enlace de arriba) y a centrarnos en la película de Benett Miller.

Truman Capote se centra precisamente en la figura del escritor, en el proceso personal que tuvo mientras realizaba la investigación para la "docunovela". Realmente yo no sabía nada sobre el autor y me chocó bastante su personalidad según le retratan en la película. ¿Cómo puede tener una persona con un nombre tan varonil ese exhibicionismo, ese amaneramiento tan frágil, esa homosexualidad tan explícita en unos EEUU recién liberados del Ku Klux Klan con lo que ello conlleva? Su figura es impactante. Realmente interesante de descubrir: una persona sensible, frágil, extremadamente egocéntrica y con una ambición digna de sus triunfos.

El que se haya leído el libro, no espere encontrar en esta película la narración extensa de los asesinatos, de los lugareños del pueblo Holcomb, o de la investigación, la huída de los asesinos y cómo al cabo de los años logran capturarles. En la película, salvo el capítulo del asesinato (e incluso se realiza de una forma muy rápida), los demás son breves reseñas o incluso inexistentes.

Truman Capote se centra en las últimas partes del libro, en el juicio y la sentencia final sobre los asesinos, y en especial en la relación que tiene el escritor con ellos para lograr las fuentes principales de su libro. Casi todo lo que cuenta la película, es la otra cara de A sangre fría. Así que a los que la historia del asesinato (el por qué, cómo se llevó a cabo, etc.) les interesen, tendrán que leerse el libro si quieren saber bien qué ocurrió. En esta película, vemos todo lo que se nos escapa en el libro, lo que queda oculto precisamente por su autor. Su personalidad, su trato con las personas para conseguir lo deseado (las fuentes principales del asesinato), la brutal influencia que tuvo la relación con los asesinos en él a lo largo de su vida, su entorno de vida cotidiana, sus amigos (Harper Lee, la escritora de Matar a un ruiseñor) y pareja...

En fin, es A sangre fría, pero sin serlo. Muy recomendable para aquellos que hayan leído el libro, ya que aporta nuevos datos y formas de mirar los hechos, y sobre todo a la figura del escritor. Y para los que no lo hayan leído (que me pregunto yo: ¿a qué esperan?), es una buena película, entretenida, bien contada. Sin excentricidades a la hora de rodar, así que deja sumergirse al espectador en la trama y los personajes, y seguir la historia de forma interesada.
Como reseña, cabe destacar la interpretación del actor principal, Philip Seymour Hoffman, que se calza realmente muy bien el personaje tan controvertido que es Truman Capote. Me gustaría ver la versión original tan sólo por escucharle y verle actuar.

La película ha obtenido críticas muy buenas, se alza como una de las mejores del año para EEUU, y su nombre está presente para los Oscars, pero con Brokeback Mountain creo que poco puede hacer. Ya sabéis lo especialitos que son estos de Jolivú, y si van a premiar a homosexuales, mejor que aparezcan de cowboys. Les encantan los difraces y las metamorfosis, jejeje.