Una se va al cine, con la hora justa. No quiere la sesión de madrugada porque está cansada. Así que opta por la sesión de las once menos algo de la noche.
¿Qué ofrece el menú de las 11 donde fui? Pues Matador.
Ya había escuchado en la radio una crítica hacia ella. Pero no la presté demasiada atención, en medio de un viaje de vacaciones la radio es una distracción sin más. En fin, el crítico la mencionaba como buena, aceptable y bastante divertida. Se asombraba de otras críticas, que alababan la interpretación de Pierce Brosnan en comparación con las anteriores películas suyas.
La verdad, es que este actor realiza básicamente una antítesis de su carrera más reciente como 007. Nada más ver la película me imagino a Richard Shepard (el Sr. director y guionista), antes de escribir, visionando Torrente e iluminándose la sesera con un Brosnan hortera, de pelo en pecho, sin principios aparentes, tripita, borracho a base de margaritas en vez de martinis y pistola en mano a la caza de la escoria mundial. Pero igual de follador, eso sí. Sólo que esta vez, pagando.
Si el 007 era implacable con gusto, éste es imperdonable con ternura. Todo lo contrario que Torrente, sea dicho.

Matador es una comedia curiosa, pasable y entretenida. Con un humor que roza los límites pero sin llegar a lo burdo, que es bastante de agradecer.
Está bien llevada para mi gusto, la estructura se sostiene aunque a veces sea fácil de entrever.

En el plano técnico poco que decir, el guión no necesita un ritmo muy exagerado ni magnificencias de efectos. Sólo aumenta el ritmo del montaje cuando pasamos de una ciudad a otra, el resto sigue una línea natural.
Para los más imperdonables cinéfagos, descubrí un error de racord mientras Brosnan fuma en una escena. Pero bueno, como las sombras (guiño a Chico Viejo), suele pasar.

Sobre los actores, como ya he dicho Brosnan se ríe de sí mismo en este papel. El crítico de la radio que mencioné antes, se sorprendía de que le alabaran tanto en esta película como actor. “Está que se sale”, decía que decían. Y también mencionaba que Brosnan era un gran actor y siempre ha estado impecable en sus películas.
Yo personalmente creo que este crítico era tan correcto que se limpiaba las babas con el aire con tal de no mancharse.
Pierce Brosnan es un estereotipo, de siempre lo ha sido. Nunca le he visto (y ahora es cuando os toca desmentirme si queréis. jeje) en papeles arriesgados, en los que deje extrapolar su versatilidad como actor. Siempre ha sido un madurito guaperas con clase. Y en esta película vuelve hacer lo mismo, sólo que pasándose un poco más de rosca. En fin, que también me imagino que es lo que le ofrecen en los contratos… pero siempre podría rechazarlos y arriesgarse.

El otro protagonista, Greg Kinnear, está aceptable en el sentido más normalito de la palabra. Qué le vamos a pedir a otro estereotipo, secundón y buenazo como él. Tiene un papel hecho a su medida, de hombrecito corriente, buen americano y sensible. Pero su arco de transformación me sorprendió en esta película, sí. Además de que la historia lo pedía un poco.

Concluyendo. Matador es una película buena, entretenida. No una obra de arte, pero tampoco una americanada cómica del montón. Está cuidada, tiene un guión sorprendente y un humor más que aceptable en los tiempos que corren.
La recomiendo. A mí, me alegró la noche entre amigos.
Y de hecho, me tomé al salir del cine un buen cóctel. Jujuju.

Calificación: 6/10.