me sobra comida en la nevera, me sobran horas de no dormir, me sobra tiempo que malperder. y aún me faltan horas para pensarte.
la cama se hace terriblemente enorme sin ti. el sofá donde nos echábamos ahora lo relleno de almohadones para acomodarme.
la playa es un desierto vacío (¡y pensar que hace nada era "nuestra"!). las sábanas, más que arroparme, me ahogan de lo largas que se me antojan. y la almohada, ya sólo huele a mí por más que me abrace a ella.
hasta el tiempo me sobra. se me hacen grandes los días y los dejo escapar. me huelgan los segundos, que corren más rápido que yo.
las noches, son eternas. las garras de la soledad me arañan por dentro, y el silencio, que antes era compartido, ahora es incesante, gigantesco, aterrador.

soy una lágrima pequeña, un suspiro por el que la desidia campa triunfante. ¡el tormento de separarnos me empequeñece tanto!

para recordarte y gritarte, sólo puedo escribirte. y lo hago en minúscula porque todo me queda grande desde que no estás.