Todos temos un comienzo. Más o menos dudoso, con más caché o más cutre, a base de dinero, sudor y lágrimas, o de enchufe directo al país de los sueños.

Yo pensaba que había tenido el mío hace unos meses. Infojobs y webs similares son mi pan de cada día. Lo tengo difícil, porque soy muy joven para que me tomen todavía en serio, y muy mayor para ser becaria (al no estar estudiando, las empresas no pueden hacer el explota-convenio con la universidad de turno). Pero hace poco, recibí una oferta de trabajo interesante.

Amsterdam. Avión pagado. Tres meses prorrogables, con alojamiento los primeros dos meses a renta baja; en un piso compartido con los compañeros de trabajo. Más de 1700€ en un horario de no más de 5 horas al día. Y vacaciones.

Vamos, un Erasmus casi pagado totalmente, y encima trabajando en lo mío. Aprende inglés los tres meses de verano, fuma tus petas en Amsterdam y aumenta tu cv.

¿Cuál es ese chollo? Realizar y ser la editora comercial de un cutreprograma concurso, de este estilo:



La empresa
lo pone muy bonito y muy fácil. No es el trabajo de mi vida, y es un comienzo bastante bajito, pero es algo; y además divertido.

Por cosas de la vida no me escogieron a mí para el puesto. Buscarían a lo mejor un perfil más mayor, o más enfocado a ventas. Qué sé yo. Tras pasar por mi momento de decepción y miedo al vacío "ni-siquiera-me-cogen-en-un-programa-tan-cutre-que-es-de-primero-de-carrera", bueno, me alegré por varias cosas:

1.- Soy capaz de hacer una entrevista de trabajo íntegramente en inglés y salir viva.
2.- Aprovecho el verano, qué cojones (me voy a Canadá en menos de un mes).
y
3.- De momento sigo manteniendo mi ética profesional virgen. Que ser parte de la gran mierda que es estafar y aprovecharse de la inocencia de miles de personas, sobre todo niños y mayores, no va conmigo.
Es lógico que este tipo de programas son un timo, y la mayoría de la gente con dos dedos de frente no llama. Pero por desgracia, hay mucha otra que sí cae en la trampa del juego fácil, de la adivinanza senil, y de las eternas llamadas sin respuesta, mientras la factura va aumentando.

Es una vergüenza, y lo peor, un timo generalizado. Lo que fue de las tv locales, pasó a las nacionales. Qué bonitos le quedan a Cuatro los programas de salvemos el medio ambiente, tu alimentación o tu autoestima, cuando de madrugada tenemos Marca y gana. Qué buen rollo dan los de La sexta, con su marca la casilla de fines sociales en el IRPF, cuando emiten Ganas de ganar. Y así con el resto de privadas; Antena3 y Telecinco tienen sus respectivos sacacuartos.

Es un negocio innegable, desde luego. Y la televisión, después de desconchar el colorín masificado, no es más que uno de los más rentables. El dinero atrae dinero, y dentro de la mierda sólo se puede encontrar más mierda.

Lo peor, que me da la impresión de que aún no existe legislación ninguna. y si la hay, sale muy rentable saltársela. Si existe la opción para el consumidor de restringir las llamadas 806 (numeración para servicios de ocio y entretenimiento), no pasa nada... cambiamos al 905 (llamadas masivas) y así nos pueden llamar aunque ni ellos mismos quieran. Papá verá una factura de 3.000€ de teléfono, pero como a la niña sólo le prohibieron marcar los números 806...

Es curioso, porque en la entrevista de trabajo que realicé, la parte más mía se la saltaban. No le dieron importancia a mis preguntas sobre realización, sobre si era en un plató o un simple croma, sobre cuántas cámaras tendría que llevar. Y ahora sé por qué.

Nuestro amigo Google me trae el testimonio de una persona que trabajó en el mismo puesto al que yo aspiraba.

Aclara de forma bien fácil los objetivos de estos programas y sus fines para conseguirlo:

"Para canales más o menos locales reciben un total de entre 5.000 y 14.000 llamadas, lo que suponen beneficios increibles. No me quiero imaginar los canales privados estatales."

"Utilizan una manera de atrapar al espectador que es ofreciendo cifras altísimas de dinero, y luego van a un bote en el cual ganan 200 - 300 euros. También juegan con el tiempo (pueden modificarlo según les convenga) para que de esta manera el espectador, tenga mas urgencia para llamar. Todo es analizado al detalle para que la gente llame y ellos enriquecerse."

"Es increíble que esté permitido este tipo de programa en televisión, creo que el Gobierno o la Asociación de Consumidores se tendrían que poner de acuerdo en prohibirlos, o por lo menos en analizarlos, y llegar a la conclusión de que incitan a la ludopatía. Una cosa son casinos y tragaperras donde puede haber un control, pero esto lo ven incluso niños."

"Mi trabajo era allí puramente comercial. Con un monitor que me indicaba el número de llamadas que había cada 5 segundos, yo decía a la presentadora lo que tenía que decir en función del número de llamadas que tuviéramos. Si las llamadas eran muchas no entraba ninguna, y de esa manera la gente llama que llama, y no se cogía una hasta que interesase."

"El contenido es nulo y soporífero, simplemente se mencionan número de teléfono, coste de llamada… y luego lo que se pretende es que la presentadora en los momentos claves (cuando se reciben más llamadas) le dé más énfasis al juego y motivación."

"Necesitamos una sociedad inteligente y culta que no caiga en esta sucia manipulación. Ellos tienen mucha fuerza pero nosotros debemos tener la última palabra."

Tras la decepción de no ser seleccionada para el trabajo, alguien inocentemente me dijo que si no me había salido, era porque a lo mejor tenía que ser así.
No creo en el destino, ni tampoco en el karma. Pero sé que ese no era un buen comienzo. Al menos para mí.