La Coctelera

Categoría: Poesía ingrávida

4 Mayo 2009

Azul alado, mi Ícaro sobrevuela sombras y ruinas. El aire pega fuerte y tiembla. Ojos de dos cristales, profundos como el océano, tristeza desbordada.
Mi Ícaro sueña con quedarse cerca, cerca del sol, y rompe las nubes y el gris se prende de blancas plumas.
Y llora porque llueve amargo y no teme al calor. Y se derrite, y cae en la imparable espiral del tiempo, en los miedos profundos, en un abrazo conmigo.

Y le recojo, como puedo.
Y le curo para el nuevo vuelo.

12 Mayo 2008

Qué absurdos son los momentos
en los que no me siento segura de nada.
Ni mi cuerpo es mío
ni las ganas se me levantan.

Qué vergonzosos son los momentos
en los que no soy mujer, sólo escarcha,
mis pliegues son censurables
y me escondo de tu mirada.

No quiero ser Samotracia,
diosa embutida en gasa pegada,
porque hoy más bien sería
una croqueta acomplejada.

Qué femeninos son los momentos
en los que el físico manda,
el intelecto traiciona
y las apariencias engañan.

Hoy soy una mezcla triste
de cosas pequeñas, anchas,
feas, grises, y sobre todo,
sin gracia.

2 Octubre 2007

No hay gente mayor, sólo mentes cansadas.

12 Junio 2007

Hace tiempo que me mentía cuando decía
que había cambiado de peluquería.
Ese cardado nuevo despeinado
no era más que de la adrenalina.

No sé por qué le enseñé Internet,
ahí descubrió eso que llaman amateur.
Desde entonces sale sola cada dos por tres,
vuelve rejuvenecida y no para de decir fetén.

Mi madre es una porn star,
en el cajón de los calcetines
guarda una foto suya en antifaz.
Yo la llamo mamá,
pero sé que muchos hombres
la conocen por Madamme.

Hasta le mandan flores, tarjetas y relojes,
me pongo celosa; ni mi novio ya me quiere.
Viaja en barco, fuma en boquilla y ríe sonoramente,
las vecinas la admiran, dicen que parece adolescente.

Se ha comprado un coche y ya ni para por casa,
ahora ceno con Findus; me siento abandonada.
¡Si mi padre levantara la cabeza! Bueno, mejor no,
al ver que lleva minifalda se le quedaría tiesa.

Mi madre es una porn star,
por las noches usa látigo
y a veces botas de montar.
Yo la llamo mamá,
pero sé que muchos hombres
la conocen por Madamme.

28 Marzo 2007

De allá arriba, de lejos.
Lo justo para poder mandarte un beso sin sufrir.
Suficiente para poder verte y no tomar partido en tus locuras.

Norte, del frío que desprenden mis ojos.
Y de las mil y una estrellas, compañeras, que dejo en pausa.

Hoy mi nombre se torna azul, ventisca, hielo para el alma.
Egoísmo en estado puro, esencia marchitada.

Hoy me llamo Norte... Shenka, quizás, mañana.

15 Marzo 2007

Sin aliento

15 mar 07 En: Poesía ingrávida

Mecansodeesperarensilencioaquellegueelmomento
enelquetúyyoseamosuno,
mientrasmicuerpotegritaconstantemente,
ymevoyquedandosinaliento,
ylaspalabrassemejuntanytodoparecelamismacosa
ysólopiensoenlomismo:
saboreartesudartelicuarteesnifarte,
retorcermeportuspiernasyquedarmemudadeti,
saciarmisdíasperdidos,
nacerotravezdetuombligo,
camelarteensuciartelamertequererte,
romperlasemanaengemidos,
sentirtusmanosconmigo,
explotarenunsuspiro,
enunvacío,
eneldelirio,
sinsentido,
juntos,
amormío,
...

13 Enero 2007

Donde el borracho es eminencia,
y el artista un ladrón de vinos,
la noche no pasa nunca
anclada en recuerdos vacíos.

Lléname de tu boca
en esta canción de perdidos.
Báilame compañera sin nombre
entre amigos.

Donde el extraño se siente en casa,
y los de siempre descubren sonidos,
las horas no pasan nunca
soñando que aún no te has ido.

Déjame colocarme
en un rinconcito sombrío.
La noche se hace larga
y sólo tengo el olvido.

Lavapiés blues, Lavapiés desgarra.
Aquí el frío se nota en las miradas.
Lugar sombrío, riqueza del alma,
este es el lugar donde todo pasa.

Lavapiés blues, Lavapiés engancha.
Aquí el vicio se instala en cada casa.
Lugar extraño, magia espontánea,
este es el lugar donde todo pasa.

* A toda esa gente que hace que la magia sea posible en Madrid.

4 Enero 2007

Libre

4 ene 07 En: Poesía ingrávida

De repente, el mar se hace cama para mí.
Corrientes de espuma invaden mi cuerpo, y el agua, suave, fresca, me acomoda y me invita al arropo.
Mi pelo es como una caracola, un remolino turbio que sube con adornos de peces.
Y yo, fuera ya de donde estaba, sonrío por haber escapado de mi encierro.
Y nado, múltiple, al son de las mareas.

Sobre Rojo Ingrávido

A lo lejos, llueve. Aquí explota un universo de miles de colores, vibrantes, sonrientes, furiosos. Todo tú estás repartido en lo que ves. Y ni Tú ni Yo somos más que Nosotros. Una masa extensa de plenitud que abarca firme la forma de la vida. Ingrávidos, múltiples, individuos de forma extraña... Allí, hace frío, gotea el cielo. Se emborrona de gris. Aquí, el rojo flota sonriente.

Estadísticas

Ingravideces preferidas


Licencia

Creative Commons License