Hoy he tenido el sueño más friki de mi vida. ¿Qué pasaría si mezclamos La Coctelera con Heroes?
Algo tan raro como...
.............. La Coctelera es una facción perteneciente a La Compañía. Ellos se encargan de realizar pruebas y experimentos relacionados con el 2.0, y muchas veces de hacer el trabajo sucio.
Encubierto como una fiesta coctelera, el jefe decide reunir a cocteleros en una casa donde pasarán un fin de semana por la patilla. Además, se promete acción y diversión, como un subordinado explica: cada habitación esconde un dilema que hay que resolver para poder llegar hasta la siguiente.
El verdadero plan dista mucho de ser tan divertido como aparenta. Mientras los cocteleros están entretenidos entre ellos y solucionando los enigmas, algo mucho peor les espera.
En realidad La Compañía quiere eliminar a aquellos "especiales" que no tienen un poder realmente importante. Separar el grano de la paja, dice Bob a Mixer. Y el encargado de realizarlo, no es otro que Sylar.
Así pues, La Coctelera le pone a Sylar en bandeja a los cocteleros: él los elimina fácilmente a cambio de quedarse con sus poderes.
Yo no llegué a entrar en la casa. Gracias a Dadá , que con su poder de descomponer los objetos en números y saber así su material, percibió habitaciones secretas dentro del edificio, y le dio mala espina. Me sacó de la fiesta con la excusa de haber perdido su sombrero y no volvimos a entrar.
Pero mucha gente se quedó dentro. Ya sabemos que a los cocteleros el cachondeo les va y es difícil que se pierdan una fiesta.
Dadá y yo nos escondimos por las inmediaciones, y pudimos ver cómo Sylar entraba por una puerta secundaria. Lo peor parecía hacerse realidad, y debíamos encontrar la manera de sacar y ayudar a nuestros amigos, todo sin la ayuda de los Petrelli o Hiro, porque lamentablemente, no tenemos amigos tan guays.
Cómo no, no puede faltar una historia de amor. Pero esta vez, por raro que parezca, no viene de parte de los buenos. Cualquier superhéroe (o supervillano) tiene un punto débil.
Sylar está controlado por una supervisora de La Compañía, para que no pueda salirse de lo pactado. Esta mujer, de tipo dominatrix, tiene parte del mismo poder que el haitiano: bloquea los poderes de los demás. Unido a su carácter, hace que te sientas ínfimo con una mirada suya.
Ambos coinciden en muchas cosas. Se han convertido en lo que son debido a su desmesurada ambición y su afán por sobresalir. Sylar y ella chocan y a la vez son iguales: violentos, irascibles, retorcidos, ambiciosos, y descarnadamente malvados. Tras tener algunas luchas de poder sobre quién domina a quién, y muchas conversaciones sobre ellos mismos, acaban advirtiendo que son más las similitudes que las diferencias. Surge el amor entre ellos, y aflora algo nuevo para Sylar: la debilidad. Siempre que esté con ella, no podrá usar la enorme cantidad de poderes que ha ido acumulando, al ser bloqueados. Tendrá que pasar por una lucha interior, y decidir entre las dos cosas que más quiere: su poder, o a ella.
Lamentablemente no sé cómo acaba esta aventura. No sé si Dadá y yo llegamos a reunir un equipo de cocteleros de rescate y con nuestros humildes poderes logramos salvar al resto de las garras de Sylar, La Coctelera, y La Compañía.
Tampoco sé si Sylar lo deja todo por amor y se convierte en un gafapasta relojero de nuevo.
Ni qué poderes teníais algunos de los que entrásteis a la casa.
Así que os toca imaginar a vosotros, o esperar a que algún día tenga la continuación de este friki sueño.
